Hoy quisiera contaros un momento de mi vida marcado por lo que podríamos llamar un caso de "Bella Indiferencia" hacia una de mis mejores amigas.
Estaba viendo una película en casa acompañada por dos amigas que conseguí hacer cuando estudiaba en la Universidad y que todavía mantengo sin saber muy bien cómo, la Emi y la Pili.
El caso es que estábamos las tres sentadas en el sofá, absortas viendo la tele y justo en el momento en el que a Alfi -el perro protagonista- le van a poner una inyección letal los de la perrera porque su familia cree que ha muerto en un accidente pero no es así sino que es un perro muy listo que tiene una misión muy importante... bueno, que cuando está la peli en el momento más tenso y Alfi en el momento más jodido de su vida de perro, empezamos a oir que la Emi empieza a emitir unos extraños sonidos guturales y a moverse de forma rara... como cuando se pone a bailar en la disco... pero claro, su actitud en ese momento no pegaba con la situación, así que empezamos a sospechar... Y es entonces cuando nos dimos cuenta de que se estaba atragantando con un trozo de pizza de jamón serrano y aceite de oliva que se había metido entre pecho y espalda.
Y en ese momento es cuando ocurrió...
A pesar de estar pensando cómo ayudar a mi amiga a que el trozo de pizza saliera de su garganta y la dejara respirar, no podía dejar de mirar la tele para ver qué pasaba con Alfi.
La Emi seguía moviéndose y poniéndose ya moradilla mientras la Pili le decía que bebiera Coca-Cola; yo no sabía muy bien qué hacer y Alfi había conseguido saltar por encima de los cabrones de la perrera y escaparse por una ventana dando un salto que ni un piojo con el culo al fuego. Menos mal que sus amigos del barrio ya le estaban esperando fuera y se iban todos juntos a no sé dónde, creo que todavía no podían volver a casa porque tenían que hacer algo importante... pero es que con la Pili gritando y la Emi dando el espectáculo ya no me estaba enterando de casi nada, menos mal que vinieron los anuncios y me centré. Agarré a mi amiga por la espalda y empecé a darle golpes mientras ella se doblaba y hacía esfuerzos por respirar. La Pili seguía insistiendo con la Coca-Cola.
Por fin, el trozo de pizza salió por donde había entrado y la Emi, con lágrimas en los ojos, nos dio las gracias y volvimos a sentarnos para ver terminar la peli. Al final, todo salió bien. Ole mi Alfi.
3 comments:
Jajajaja. Menos mal que Alfi se libró, me tenía preocupada su historia XD
pues menos mal que llegó la publicidad y la peli no era del videoclub...
Muy original el blog, y coincido con Celia. Luego nos quejamos todos de que haya cortes de publicidad ^^
Un saludo.
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